ACTO III
Abuela. (Rezungando desde la cocina): Todos los días el litigio del plato de BE de NO-DO delante de la película de del abuelo. ¡Va la comida!. Deja de contarle tonterías de tu pueblo a los niños.
(Los tres intimidados por los aires de testosterona y de estrógenos que soplan desde la cocina. Guardan silencio mientras vuelven a colocar los platos tal y como estaban al principo).
A. Sorteamos los sitios para sentarnos y nos aguantamos con el que nos toque a cada uno. Porque somos tolerantes. Y de premio dos aceitunas para cada uno.
C. y J. : Vale.
A. Yo escribo en este papel un número que puede ser el 1, el 2 ó el 3.Decir números del 1 al 3 y el que acierte elige el plato.
J. : No. Que elija hoy plato C. y mañana yo.
C. : Vale. Yo si soy tolerante.
A.: Amén. A por los espaguetis.
FIN.
P.D.
Después de esta historia inspirada en una escena de la vida diaria, espero los efectos curativos. ¿Mira que como el médico tenga razón y comunicar historias sea la buena botica?
No me extiendo en contar películas de aquellos tiempos en los que todos comiamos de la misma fuente y no había conflictos con los platos, porque no nos correspondía ningún plato, pero viviamos con otros problemas o contrariedades. Es la vida.